
SOBRE LOS ESTADOS DE FELICIDAD Y CONGOJA
En este mundo,
con un ritmo cíclico
-como el día y la noche-,
la felicidad y el infortunio pasan
por la vida del hombre.
Nadie es feliz eternamente;
nadie vive eternamente dolorido.
Cuando estés feliz, recuérdalo,
no te dejes arrastrar por un temerario abandono,
pues la alegría no puede vivir eternamente,
y el dolor y la congoja deben necesariamente soportarse.
Ni siquiera de aquel a quien juzgas la persona más feliz
conoces tú su silenciosa pesadumbre...
ni cuántas noches pasa sin dormir,
bañado en sus propias lágrimas.
Cuando te halles en la hora más lóbrega y angustiosa,
no desfallezcas;
entonces, por la gracia de Dios,
aquella noche de aflicción pasará
y el amanecer de la felicidad
llegará nuevamente.
Roma, hermana mayor de Paramahansa Yogananda. Libro "Mejda - La familia niñez y juventud de Paramahansa Yogananda". Pág 264











